El cero
Lo
eterno en potencia: Como principio absoluto universal
y posterior a los principios. No es un valor, sino
lo que valoriza las cosas; no es una medida, sino
la razón por la que las medidas existen; no es una
imagen, sino el espacio en que las imágenes se forman.
Es el misterio en que tienen su ser todos los misterios.
En el Cosmos, representa el vació insondable; en
astronomía el círculo del Zodíaco;
en geometría, el espacio en que se forman las figuras;
en música, el silencio que modela los sonidos; en
el hombre, el aura que circunscribe el cuerpo. Simboliza
el principio viviente en reposo, y el poder latente del
verbo en el alfabeto.
Como principio de formación en el hombre: El 0
es la posibilidad en potencia, la razón por la que
las razones lo son. No lo identificamos con ninguna idea:
es lo anterior a lo volición, la aurora de la nada.
Los hindúes le llaman sunya, lo vació; los árabes
le dicen cefer, cifra. En nuestro saber representa el dios
no conocido al que los griegos levantaban altar en medio
de los dioses que conocían. Promete recursos incógnitos
para el triunfo de la buena causa, dando a cada uno según
lo que le debe, al que derecho, derecho, y al que honra,
honra.
Como fuerza actuante en las relaciones mundanas: «Nada
que eres todas las cosas», llaman los pitagóricos
al 0, representándolo en forma de dragón
de tres orejas (los tres vapores sublimes) y 4 patas (los
cuatro elementos primarios) mordiéndoles la cola.
Como «nada que puede ser todo», comunica una
virtud incógnita. En las relaciones mundanas, esa
virtud se hace efectiva a través de la fortaleza
de ánimo de la persona que tiene 0 en el nombre
o nacimiento. El estudiante que se identifica con el sentido
de 0 (cero), abra las puertas de la sabiduría absoluta.
El número uno
Propiedades
de la mónada: Como principio absoluto universal.
La mónada representa el principio de unicidad, de
lo indivisible, de lo que es limitado en sí mismo
e ilimitado en su potencia: Dios (GADU). Pitágoras
dice que es el padre, creador de todas las cosas; el pensamiento,
creador de todas las ideas; la memoria, fundamento del
conocimiento; virgen y madre, pues crea y permanece igual
a lo que era antes de crear. Como número, representa
al hombre, el único animal que camina erecto. En
astronomía se relaciona con el Sol, en música
con la nota do, en geometría con el elemento línea,
en la mente humana con los monolitos y lo es único
en sí mismo, en lo astral con el rayo blanco, síntesis
de todos los colores. Es el principio viviente que, por
reflejo de sí mismo, forma la materia densa. Se
expresa a través del número 1 y las letras
A, I, P y Z.
Como principio de formación en el hombre; El 1
es lo determinado, la iniciación, lo que insta para
que las cosas sean: la Voluntad. Es la identidad, la igualdad,
la existencia y la persistencia. Representa lo espiritual,
la luz y la obscuridad, y la inteligencia y la aptitud
para proponer, considerar y resolver. Es meditación,
reflexión y decisión, obrando como trabajo
en la mano de obra, y como volición en el pensamiento.
Promete dominio de los obstáculos los materiales
y felices iniciativas, dando fuerza moral a la voluntad
para obedecer los dictados del deber según el deber
manda y la empresa requiere.
Como fuerza actuante en las relaciones mundanas: “Primer
paradigma de la mundana fabricación”, llamaron
los pitagóricos al número 1. Como tal paradigma,
comunica a los números con que está asociado
virtud de creación, que se hace efectiva a través
del espíritu emprendedor de la persona que tiene
1 en el nombre o fecha de nacimiento. El estudiante que
se identifica con la Mónada, conoce el misterio
de la paternidad.
| Representación Pitagórica
del UNO y del DOS, respectivamente: |
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El número dos
Propiedades
de la dúada o díada: Como principio absoluto
universal. La dúada representa el principio
de la dualidad, de la diversidad, de lo par e impar, de
la división y multiplicación. Pitágoras
la llama Multitud, Audacia, Fuente, Fundación, Distribución,
Armonía, Paciencia. En su aspecto negativo la llama
Disimilitud, Horror, Averno, Discordia, Remordimiento,
Muerte. En el primer aspecto es la madre, elemento de creación:
en el segundo es la humanidad. En astronomía se
relaciona con la Luna, en geometría con los lados
del triángulo, en música con la nota re,
en lo astral con el color violeta, en la mente con las
cosas de naturaleza dual. Se manifiesta a través
del 2 y las letras B, J y Q. Es el principio viviente trasfundido.
Como principio de formación en el hombre: El signo
2 está formado por una recta y una curva, símbolos
de lo espiritual y lo material. Es la imaginación,
principio de sabiduría, razón, discreción,
asociación, adaptación, equilibrio, pasividad
y domesticidad. Representa la afinidad, la concordancia
de las fuerzas opuestas, la relación de los sexos,
el equilibrio de lo moral y de lo material. Es orden en
la mano de obras, e imaginación en el pensamiento.
Promete atracciones y repulsiones, pérdidas y ganancias,
inspiraciones y realizaciones, dando al recto juicio por
el que la recta razón nos guía hacia lo mejor
en los caminos rectos.
Como fuerza actuante en la relaciones mundanas: “Fuente
de sinfonías”, llamaron los pitagóricos
al dos. Como tal fuente, comunica a los números
con que está asociado virtual de consonancia, que
se hace efectiva a través del espíritu de
concordia de la persona que lo tiene en el nombre o fecha
de nacimiento. El estudiante que se identifica con la díada,
conoce el misterio de la maternidad.
El número tres
Propiedades
de la Tríada: Como principio absoluto universal:
La Tríada representa el principio de la naturaleza
en función, transmutación y manifestación.
Pitágoras la llama madre del intelecto. En el aspecto
negativo, la llama diversidad, discordia, turbulencia,
lo que no tiene concierto. En astronomía se relaciona
con Júpiter; en geometría con el triángulo;
en música con nota mi; en lo astral con el color
púrpura; en la mente humana con las cosas de tres
dimensiones. Se expresa a través del número
tres y las letras C, K y R. Es el principio viviente en
el acto de manifestarse.
Como principio de formación en el hombre; El signo
tres está formado por dos semicírculos,
que al ser puestos en contacto constituyen el círculo
completo, símbolo del alma, el principio que reúne
en sí mismo lo oculto y lo manifestado, el pasado
y el porvenir en un eterno presente. En la mente humana
es Creación, Conservación y Renovación,
espíritu, mente y cuerpo. Representa la concreción
en la mano de obra, y la Inteligencia en el pensamiento.
Promete ideación acertada, obstáculos a vencer
y satisfacciones a medida que se vencen, dando, simultáneamente,
providencia, precisión y decisión.
Como fuerza actuante en las relaciones mundanas: “Señora
de la casa”, decían los pitagóricos
al número tres. Como tal señora, concede
energía y extensión a los números
con que se asocia. Pitágoras dice que la formación
del hombre está determinada por tres principios:
el paterno, que le da la materia blanca; el materno, que
le da la roja; el divino, que le da el alma, el intelecto
y la respiración. Estos principios se hacen más
evidentes en las personas cuyo nombre o nacimiento están
regidos por el número tres. El estudiante que se
identifica con al Tríada conoce el misterio de la
familia.
El número cuatro
Propiedades de la Tétrada: Como principio absoluto
universal. La Tétrada representa el principio
de la concreción y realidad, la realidad tangible
y la inteligible. Pitágoras la llama llave de
la naturaleza, derecha e izquierda, el todo y cada una
de sus partes, fundamentos de la ciencia de los números
y causa de sus partes, fundamento de la ciencia de los
números y causa de permanencia. Contiene en sí misma
el fuego de la mónada, el aire de la díada,
el agua de la triada y la tierra de la tétrada.
Es el intelecto y el conocimiento, la opinión
y la deducción. En astronomía se relaciona
con Urano; en geometría con el cuadrilátero;
en música con la nota fa; en lo astral con el
color rojo obscuro; en la mente con lo que tiene volumen.
Se manifiesta a través del cuatro y las letras
Ch, L y S. Es el principio viviente en el acto de materializarse.
Como principio de formación en el hombre: El signo
está formado por un triángulo y una cruz,
el primero símbolo de la divinidad y el segundo
de la materia. Es la materialización de la virtud
divina y el segundo de la materia. Es la materialización
de la virtud divina en el hombre; la afirmación
y la negación; la discusión y la solución.
Representa el esfuerzo en la mano de obra y la voluntad
en el pensamiento. Promete merecimientos y acatamientos,
cordura y conjetura, dando conocimiento para perfeccionar
y obrar según conviene a la realidad.
Como fuerza actuante en las relaciones mundanas: “Gran
milagro”, llamaban los pitagóricos al número
cuatro, y como tal, de cuatro clases son los discípulos
que decía Pitágoras aspiran a desentrañar
los misterios: el discípulo que aprende y desea
enseñar pero no lo hace; el que quiere enseñar
pero no aprende; el que escucha pero no quiere aprender
ni enseñar; el que aprende y enseña lo aprendido.
Con partes proporcionales de las cuatro clases se hacen
los deseos de la persona que tiene este número en
el nombre o nacimiento. Identificarse con la tétrada
es conocer el misterio del poder.
| Representación Pitagórica
del TRES y CUATRO, respectivamente: |
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El número cinco
Propiedades
de la péntada: Como principio absoluto universal. La
péntada representa el principio andrógino,
lo que es en sí mismo masculino y femenino y tiene
acción circular: el fuego viviente. Pitágoras
la llama macho y hembra, alianza esencial y no admite disputa:
la religión universal, la providencia. Es geometría
se la representa por el triangulo piramidal; en astronomía
por mercurio; en música por la nota sol; en lo astral
por el color amarillo; en la mente por la quinta esencia
de las cosas. Se manifiesta a través del cinco y
las letras D, Ll y T. Es el principio viviente en su movimiento
circular.
Como principio de formación en el hombre: El signo
cinco está formado por un círculo inconcluso
en su base y un semicírculo en su parte superior,
unidos por una recta, símbolo de alma y espíritu.
Representa el deseo en la mano de obra, y la purificación
en el pensamiento. Promete intuición para penetrar
las causas y las razones últimas, impulso para buscar
y encontrar, dando al corazón amor, deseo y aliento
para ir hacia los bienes que se esperan, como si el bien
esperado y alentara en el corazón y el corazón
viviese la realidad de lo que sólo vive en esperanza.
Como fuerza actuante en las relaciones mundanas: “Cambio
de cualidad”, llamaban los pitagóricos al
número cinco. Como tal cambio, dice Pitágoras
que es balanza de los logros humanos, para el derrotado
que hallándose en el platillo más bajo eleva
los ojos en busca de clemencia, promesa de próxima
elevación; para los victorioso que hallándose
en el más alto mira hacia la tierra en busca de
lo material, promesa de próximo descenso. Balanza
de ambas clases de logros, es el número cinco para
quien lo tiene en el nombre o fecha de nacimiento. El estudiante
que se identifica con la péntada, conoce el misterio
de la comunión.
| Representación Pitagórica
del CINCO, GEOMÉTRICA Y FILOSÓFICA: |
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Bibliografía:
Iglesias Janeiro, José. La arcana de los números,
Kier, 2002, 312 p. ISBN 9501704165